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Wednesday, May 9th, 2018

Montsant, un enclave para perderse en la historia

Hay una zona de Xàtiva donde el legado histórico ha dado lugar a un bello paisaje. Se trata de Montsant, cuyo hotel consigue que el visitante se traslade a otro tiempo

Hotel Montsant

El municipio de Xàtiva, situado al sur de la provincia de Valencia, es un emplazamiento de gran importancia histórica, pero también de una belleza indiscutible. En él se encuentra Montsant, área sobre la que ahora descansa un hotel muy especial, que goza de enorme valor patrimonial. Con el impulso de este complejo, el empresario valenciano Vicent Quilis ha querido realzar la belleza natural de un área, todavía desconocida por muchos, pese  a sus incontables virtudes. El presidente de la empresa Inelcom tiene el firme propósito de convertir la ciudad de Xàtiva en un punto de atracción para los amantes del arte, e incluso ha planteado un museo subterráneo.

La antigüedad de la zona se remonta a la Edad de Bronce y conserva restos arqueológicos de la época ibérica, romana, visigoda y árabe. Hay un gran aljibe de la época bajo medieval, además de los restos de un monasterio de monjas del Císter, y anécdotas tan curiosas como la del retrato oficial de Felipe V, que desde los años 50 permanece colgado boca abajo. También destaca su entorno, marcado por el relieve del castillo, desde el que se divisa la costa, y salpicado por las cuevas, aljibes y una nevera que se escoden entre sus montes. Por todo ello, y por mucho más, Montsant es un lugar para perderse del mundo y descansar en plena naturaleza.

Un pasado majestuoso

Para buscar el origen de la ciudad de Xàtiva hay que remontarse a la Edad de Bronce, en la ladera Sur de la sierra que hoy ocupa el castillo. Con el cambio de era la población se trasladó definitivamente a lo que hoy conocemos como Costa del Castell, donde romanos, visigodos y musulmanes forjaron su vida pública. Durante la época islámica, Montsant era un conjunto de edificios y jardines para las personalidades poderosas, pero fue Jaime I quien estableció la residencia real en la ciudad tras la reconquista cristiana, en el siglo XIII, y permitió la construcción del aljibe grande que todavía se conserva. Poco después se fundó el monasterio del Císter, con una gran iglesia, claustro y aula capitular.

Durante su historia, la zona también ha atravesado momentos convulsos. En la Guerra de Sucesión, el Reino de Valencia apoyó al bando perdedor, y como castigo, Xàtiva fue asaltada y saqueada por las tropas de Felipe V. Esta es la razón por la que, desde los años 50, el Museo Municipal conserva el retrato oficial del monarca colgado del revés. El monasterio de Montsant también fue sitiado durante la ocupación napoleónica y, con la desamortización de Mendizábal, acabó vendido a particulares en 1855, procediéndose a la demolición de la iglesia y del claustro.

Montsant

Así es como, durante más de un siglo, este complejo de gran impronta histórica se convirtió en una residencia privada. Curiosamente estuvo en manos del abuelo del escritor alcoyano Juan Gil-Albert, quien veraneó aquí durante su infancia. Ya en el año 1994 se inauguró el Hotel Montsant, que en 2009 fue adquirido por la empresa Inelcom, tras la que se encuentra Vicent Quilis. El empresario valenciano se considera a sí mismo “un xativí de cor”, que añora la ciudad desde Madrid, y que se esfuerza por transmitir este pasado majestuoso a todos sus huéspedes.

El entorno incomparable

Montsant está situado en un enclave privilegiado de Xàtiva, a medio camino entre la ciudad y el castillo, y construido sobre una plataforma, de modo que goza de unas vistas únicas. Sus jardines son especialmente agradables en los meses de primavera, e invitan a pasear entre la vegetación, o sencillamente a sentarse a leer un libro, con las montañas como telón de fondo. Más allá de los límites del hotel, se encuentra la cuesta del castillo, con sus ermitas, cuevas y senderos, por los que uno puede adentrarse para descubrir la naturaleza  y el patrimonio de la zona, compuesto por monumentos como el Castillo Menor y la Torre del Sol.

Las dos ermitas más populares de Xàtiva son la de Sant Josep y la de Sant Feliu. La primera es de estilo neoclásico, pese a que originalmente fue un edificio gótico dedicado a Santa Bárbara, del que todavía subsiste una bóveda de crucería en la base del campanario. La ermita de Sant Feliu es el templo más antiguo de la ciudad, construido en el siglo XIII, con fragmentos de columnas romanas y estilo marcadamente románico. Otro alto en la ruta histórica es la Nevera, bóveda de ladrillo que se construyó en el siglo XVII para almacenar la nieve de la cuesta del castillo, y muy cerca se encuentran la Cova de les Gotetes, con una balsa excavada en la roca.

Xàtiva

La construcción más emblemática de Xàtiva es su castillo. Originario de la época ibérica, el aspecto actual se corresponde mayoritariamente con la etapa islámica, aunque ha sufrido muchas remodelaciones. Suele dividirse en dos alas diferenciadas (Castillo Menor y Mayor), enlazadas por un circuito de murallas, donde además perduran algunos cañones originales. Ahora bien, su estado de conservación no es todo lo bueno que podría, debido al asedio de la Guerra de Sucesión, el terremoto de 1748 y las guerras napoleónicas. La proximidad de Montsant sirve, en parte, para revalorizar el complejo histórico al que pertenece y preservarlo.

Los visitantes del hotel no deben desperdiciar la oportunidad de conocer la ciudad de Xàtiva, con un casco antiguo de gran valor arquitectónico. En sus calles alberga la Seu, templo de gran tamaño y dotado de un imponente campanario, además de un museo de arte cristiano muy recomendable. Otras iglesias de interés son la de Sant Francesc o Sant Pere. Las calles de la ciudad conservan diversos elementos antiguos, como la fuente de los 25 chorros o la plaza de la Trinitat, pero también hay espacios para disfrutar de momentos distendidos, como los jardines del Beso y del Palasiet, e incluso la plaza del Mercat, en la que es posible tomar algo a cualquier hora.

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