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Wednesday, September 20th, 2017

Jardines de palmeras, o cómo ser dueño del paraíso

Una vivienda en Benicàssim reúne hasta 121 ejemplares de 63 especies distintas.

Espectacular jardín tropical en Oropesa¿Quién no ha soñado con un largo viaje al paraíso tropical?

Tardes escuchando el arrullo del agua, dejándose vencer en una hamaca, bajo la sombra de una enorme palmera. Ni siquiera el final del verano puede arrebatarnos un deseo tan puro. Pues bien, debes saber que es posible disfrutar de semejante privilegio sin necesidad de recorrer cientos de kilómetros, ni adentrarse en territorio pantanoso. Algunas viviendas presumen de jardines que transportan directamente al Edén. Aunque pocos tan bien concebidos y cuidados como el de esta casa en Benicàssim (Castellón), que cuenta con más de un centenar de palmeras de 63 especies distintas en su parcela, lo que hace de ella un emplazamiento único en plena costa mediterránea.

Un espacio así no se concibe de la noche a la mañana. Los jardines de palmeras son un lugar soñado por muchos, pero que muy pocos llegan a materializar con acierto, dado el esmero que se debe poner en su ejecución. Primero hay que imaginar el resultado, incluso diseñarlo sobre el papel, para luego pasar a la plantación. Esta fase no consiste únicamente en repartir las semillas, sino que conlleva preparar el terreno, instalar un adecuado sistema de riego y elegir las variedades que se dispondrán en cada apartado, atendiendo a sus requerimientos botánicos. Después de todo ello, ya se puede plantar, y la época idónea es, cómo no, la primavera.

Piscina con desbordamiento sobre la costa de Benicàssim

El actual propietario de la casa de Benicàssim ha destinado años a la recolección de las diferentes especies, hasta el punto de convertirse en un experto en la materia. Así, en el jardín pueden encontrarse cinco variedades de palmeras Livistonas y cinco tipos de Sabal, aunque las especies más predominantes son las Phoenix (Canariensis, Dactylifera, Reclinata, Roebelenii, Rupicola y Sylvestris) y las Syagrus (hasta 22 Romanzoffiana, una Schizophylla y otra Coronata Amara). También tienen presencia la Archontophoenix, la Brahea, la Buttias, la Mowea, la Washingtonia, Cycas, Ravenea, Chamaerops o Bismarckia, entre otras. En total, 121 palmeras, de hasta 20 familias distintas, que se reparten en frondosos grupos para crear ambientes diferenciados. Y sin embargo, todas ellas conviven en armonía para crear un espacio único en la Comunitat.

El jardín consta de 63 familias de palmeras

Cuando el entorno acompaña, el resultado puede ser espectacular. En esta exclusiva villa, situada en una de las mejores parcelas de la urbanización Torre Bellver, se conjugan la vegetación del jardín y las vistas sobre el mar Mediterráneo. El terreno es completamente plano, y además se abre sobre el mar y sobre un parque natural de montaña; una idea que se antoja imposible, pero en absoluto lo es. Hablamos de 2.300 m2, de los que 395 m2 corresponden a la villa y 219 m2 a la terraza, donde también hay paellero y piscina. El resto se entrega a la belleza del jardín, en el que los árboles adquieren un protagonismo indisociable a la personalidad de la casa.

Y si bien los exteriores son dignos de admirar, el interior no se queda atrás. La vivienda dispone de seis grandes habitaciones y cinco baños, que ocupan el primer piso junto a la cocina y el salón. Solo hay que subir las escaleras para acceder a una sala multifuncional que puede hacer las veces de oficina o de dormitorio. Una particularidad especial es que casi todos los puntos de la vivienda tienen vistas sobre la costa de Benicàssim, ya que la exclusiva urbanización de Torre Bellver presume de una situación inmejorable, a menos de 20 kilómetros de Castellón y perfectamente comunicada por autovía. Justo en ese punto se encuentra la entrada directa al paraíso tropical, y aquellos que estén dispuestos a emprender la aventura reposarán bajo las mejores sombras.

Jardín con un centenar de palmeras en Oropesa

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