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Friday, March 16th, 2018

5 planes para vivir Valencia en Fallas

La ciudad siempre es bella y rebosa diversión, pero especialmente durante sus fiestas más famosas en todo el mundo, reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

Monumento fallero

Valencia es una ciudad que rinde culto al fuego, ese elemento alrededor del que crepitan sus fiestas, en las que impresionantes obras de arte se exhiben en las calles para acabar ardiendo en las llamas. Las Fallas, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2016, atraen a numerosos visitantes de todos los rincones del mundo, algunos de los cuales quedan fascinados por la calidad de vida mediterránea. A continuación, hasta cinco recomendaciones para disfrutar de estas fechas en todo su esplendor y comprender el privilegio de residir en Valencia, una ciudad que es bella, goza de buena temperatura y tiene la mejor oferta de ocio.

1) Los clásicos: mascletà y castillo.

La pirotecnia es uno de los elementos centrales de las Fallas, que si bien suele estar presente en todos los actos festivos, tiene dos citas clave y multitudinarias. Del 1 al 19 de marzo se dispara una mascletà todas las mediodías, a las 14 horas, en la Plaza del Ayuntamiento, donde la pólvora hace atronar los edificios. Los fuegos artificiales se relegan a las últimas noches de Fallas y son muy bellos el 18 de marzo, cuando tiene lugar la llamada ‘Nit del Foc’ (Noche del Fuego).

2) Comer buñuelos con chocolate caliente.

Si hay un dulce típico de Valencia, y sobre todo de estas fechas, sin duda debemos hablar de esta masa frita. Los puestos de buñuelos (y de churros) se prodigan por todas las calles de la ciudad, pero también existen templos donde llevan décadas preparándolos. Es el caso de Horchatería Fabián, la Rosa de Jericó o Santa Catalina, donde siguen la receta tradicional y los sirven acompañados de chocolate caliente, ya sea para desayunar, merendar o (por qué no) cenar.

3) Ruta por los monumentos y las luces

Es imposible pasear por Valencia en estas fechas sin tropezar con alguna falla, que en muchos casos impresionan por su gran tamaño y calidad artística. Hay rutas para visitar los monumentos que compiten en la máxima categoría de Sección Especial, repartidos por los barrios más céntricos, como El Carmen, El Ensanche o Ruzafa. En este último también son muy populares las iluminaciones de las calles, que a determinadas horas ofrecen espectáculos musicales.

Paella

4) El must: paella en la playa

Aunque el estruendo resuene en el centro, la buena temperatura por la proximidad de la primavera invita a acercarse al mar. El plan por excelencia es recorrer el Paseo Marítimo, detenerse a tomar un aperitivo en Casa Montaña y terminar con una buena paella en el centro de la mesa. Para ello se puede optar por templos de toda la vida, como Casa Carmela, o restaurantes más modernos, pero de gran calidad gastronómica, como La Marítima o La Sucursal.

5) Conocer a los indultados del fuego

¿Planes indoor en días de calle? Sí, es posible. Una vez que termine la Exposición del Ninot, donde están las figuras que compiten por ser salvadas del fuego este año, se puede seguir visitando el Museo Fallero, que acoge la colección de ninots que se indultaron en fiestas anteriores. Ubicado en el barrio de Monteolivete, el centro también acoge exposiciones fotográficas alrededor de la fiesta y los carteles ganadores del concurso anual de Fallas.

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